viernes, 1 de agosto de 2008

De la tolerancia para con la persecución y la viveza.




Amarilla aún no se va, y ya es millones.
Billón es billetes y sus escuálidos pelajes.

Esquirlas de la tierra seca dagáda por doquier.
Y se embriagan a higado abierto.
De donde todas nacen.
Con gestos a afirmación y de sonrisa.

Tubería indecible.
Que sólo es lo que el cuerpo hecha a patadas.
Su mirada se despliega al Don Patrón,
exégesis neurálgica de un cero abrumado.
Islas frustadas de requiem todo venta.

Manía de la miga que si no besa no es corteza.
Todos derritiendo para el lamer insatisfecho del audífono.
De la gravedad hecha hueco, hecha seducción.